Frases de amor, frases de historias reales. Estoy rodeado de
un ejército de enemigos que están en contra de mi felicidad y amor y vienen a destruirme. Veo a mi alrededor y no encuentro salida para
la amargura de mi corazón. Ahora que
necesito de apoyo y amor, todos esconden
su rostro de mí. Me han olvidado para
siempre, hasta el amor me abandono.
El cielo ya no es azul, las nubes ya no son blancas, el día
es frió y la noche congela mi alma y el amor se ha convertido en odio. Grito fuerte y nadie me escucha, levanto las
manos en señal de auxilio y nadie me ve.
Parece como si fuera un fantasma, porque caminan a mi alrededor y ni
siquiera tropiezan conmigo por error. El
amor me ha volteado la cara y no quiere verme, el amor ha cerrado su boca y no
quiere hablarme, el amor ha dejado su espacio y se ha ido.
No sé hasta cuando podré soportar la carga de tu abandono,
te fuiste y en tus maletas te llevaste el amor de mi vida. La desesperación está constantemente viéndome
y viene con un látigo en las manos para castigarme y no quiere apartarse de mí.
Todos quieren verme resbalar, todos quieren verme caer,
todos quieren verme sufrir, todos quieren ver como tu abandono me desgarra a
cada minuto. Muchos hay que se complacen
en mis lágrimas y no tienen compasión, porque no saben nada del amor, sino que dicen: “Ojala y nunca se vuelva a
levantar”. Esperan que mis ojos no sean
alumbrados y que solo vean la muerte.
Lo que debes hacer cuando te encuentres en esta situación, cuando el amor de tu vida se ha marchado sin decirte adios.
Levanta los ojos al cielo, gime delante de tu Creador,
grita, llora y dobla tus rodillas pero delante del que te dio la vida y verás
que él acudirá a tu auxilio y no dejará que tú te inclines antes las
adversidades de tu vida. El acudirá en
tu auxilio y te librará de todo enemigo oculto que este a tu alrededor. Alumbrara tu camino, abrirá tus ojos, te hará
escuchar buena música y volverás a
sonreír y de los mismos ojos que salieron lágrimas, saldrán luz que iluminará
tu alma y a los que te rodean.
Aunque todos te abandonen, aunque todos te vean con malos
ojos, y digan cosas de ti mintiendo; él te sostendrá y te llevará a la cima
para cerrarles la boca a todos tus enemigos.






