Amor mío, hay respuestas en mí, que no quiero escuchar y por
eso no me pregunto. Quiero alejarme de
tus recuerdos y solo consigo acercarme más.
Las respuestas se hacen presente sin que yo me pregunte ¡no es necesario
indagar de algo que está muy claro! ¡Amor mío que fue lo que hice!
¿He sido bueno, o he sido malo? ¿Será que tus pasos eran más
largos que los míos y por eso te alejaste de mí sin dejar huella? Pensé que era suficiente con un beso y un
abrazo para mantenerte a mi lado amor mío.
¿A quién hemos de culpar? ¡Al tiempo, al destino, al camino,
al descuido! ¿A quién? Sé la respuesta, pero no la quiero escuchar. ¡Amor mío!
Amor, pensé que éramos algo y resultamos siendo nada. Solo fuimos un deseo fugaz, no queda ni
letras de nuestro amor, no hay manera de demostrar que un día estuvimos
juntos. Solo me queda tu recuerdo,
porque no sé si tú me recuerdes.
Amor de mi alma te quedaste atravesada en mi corazón como
una espada que lastima. Cada vez que
alguien menciona tu nombre me parte más.
Amor mío, sé que no ha sido el tiempo el culpable de tu
partida, pero le suplico que me ayude a olvidarte. Le pido al camino que no me deje tropezar con
tus recuerdos y al destino que me tenga paciencia. Al descuido ni lo menciono porque sé que se reirá
de mí y me reprochará.






