La infidelidad mata al amor


Te amare y te protegeré hasta el fin de tus días  Esta es la frase de amor que resuena en mi mente a cada instante  porque tú nunca fuiste sincero y la verdad tu amor fue solamente una mentira;  porque ahora estas muy lejos y te escondes de mí;  ahora que estoy atribulado y mis enemigos se han levantado para destruirme.

La arrogancia es el arma del que me persigue, viene detrás de mí con ira y nada bueno hay en sus pensamientos, no conoce el amor y mucho menos la compasión. 

La desesperación se ha convertido en un vallado a mí alrededor y el amor ha huido contigo, no hay manera de que pueda escapar de él.   Vienen como corrientes de aguas turbulentas con el propósito de arrastrarme como una hoja de árbol. 

Tu abandono me acecha cada mañana con el fin de devorarme vivo,  esta como un león esperando que su presa caiga en sus fauces.  Todas esas frases de amor que me decías se han convertido en frases amargas al paladar de tus recuerdos que mantengo en mi mente.

¿Habrá realmente alguien que viva de esta manera?


Puede parecerte mentira pero es verdad, cada día, cada amanecer; hombres y mujeres derraman lagrimas por el abandono de su ser amado, por el desprecio de su ser querido, por el rechazo del amor de su vida. 

El temor del hombre es quedarse solo, es vivir el resto de sus días sin tener con quien compartir.  Aunque muchas veces diga que es mejor solo que mal acompañado; lo dice solo para escudarse detrás de la supuesta valentía, porque en realidad está destrozado y temblando por dentro.

En estas circunstancias solo hay uno que puede ayudarte, solo hay uno que puede librarte, solo hay uno que puede darte el amor que tanto busca tu alma.  Ese alguien desenvainara su espada y peleará la batalla con tus enemigos y te dará la victoria.  Y él es “Dios”.